Era un gran boxeador defensivo, se protegía constantemente intentando amortiguar todos los golpes. Pero tras cada asalto, tras cada pelea, su rostro se iba deformando más, y en sus facciones sólo podían encontrarse las huellas del trágico cuidado ejercido por sus propias manos.
Gozadas
Hace 18 horas
7 Motivaciones:
Es mejor ser boxeador ofensivo. Acabas con la cara igual de deformada, pero otros también se habrán enterado de qué significa eso.
Da para pensar: el paso de la vida siempre deja sus huellas.
Abrazos,
PABLO GONZ
Interesante pensamiento. A veces ser sólamente defensivo no basta.
Un saludo.
Y cuando se dio cuenta de que actuando siempre de igual modo lograba exactamente idénticos resultados, decidió hacer algo diferente.
Dicen que uno siempre será lo que era en el patio del colegio. Creo que ya peleaba así en la escuela.
Saludos.
No jodas, en el patio? Seguro?
Dicen... Pero "si disen que disan", que dicen en mi tierra.
La cuestión es creerles o no, pero tampoco es obligatorio. Y siempre tienes en tu poder el ahora para pegar un quiebro cuando te dé la gana.
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