lunes, 21 de septiembre de 2009

Vínculos sinápticos



Mi parte racional.
Obsesiva e implacable conciencia.
Puro análisis de cada instante vivido.
Donde me reconozco y me asombro.
Donde se autoaniquila el pensamiento y se hace eterno.
Lo que me ayuda a aceptar que no seré esto o aquello o nada.
Todo a lo que aspiro.
El fracaso de la belleza.

Mi lado emocional, sensitivo.
Esparcimiento y recreo.
Donde descansan mis ojos cuando regresan de viaje.
Allí donde me pierdo cuando quiero que me encuentren.
Lo que me hace olvidar que no soy esto o aquello o nada.
Todo lo que anhelo.
La belleza del fracaso.

8 Motivaciones:

Pedro R. D. dijo...

Al fin y al cabo, tan solo es una forma de clasificar los enlaces de los blogs-amigos/as.
Además, refleja que nuestro mecanismo de comunicación se produce con la misma inmediatez con la que se genera el pensamiento y responde a su misma naturaleza: pura química.

;)

mbb dijo...

antes que nada el nuevo aspecto del blog me gusta mucho...
sobre tus dos partes, es bueno tenerlas tan claras y definidas, por mi parte no se donde comienza una y termina la otra, lo cual siempre me pasa la factura....

Anónimo dijo...

Resulta decepcionante que la complejidad y contradicciones del ser humano tengan su origen en la estructura cerebral y en reacciones químicas. Somos animales con demasiada conciencia de nosotros mismos.

Anónimo dijo...

Este nuevo aspecto de tu Blog es algo más futurista. ¿Piensas en el futuro?
La verdad es que esto que dices, que plasmas en tu blog lo pienso yo en cada momento.
En mi parte racional es donde yo echo un vistazo atrás y veo lo que he hecho, he vivido,tengo o no tengo,soy o no soy.
En mi lado emocional me pierdo más...y quizás por eso, no me encuentra.

Anónimo dijo...

Que conste que las tres frases de abajo , te dan tregua...
Allí donde me pierdo cuando quiero que me encuentren.
Todo lo que anhelo.
La belleza del fracaso.

Que sino, no tragaba con la derecha...y gracias por explicar.

franco dijo...

La fralleza del becaso. Pedro querido, me acordé de vos en una librería y compré el primer Vonnegut que se me cruzó: Las sirenas de Titán. Leí un par de páginas y parece que no va a defraudar, aunque no me llame demasiado la scifi. Un abrazo interoceánico.

V a v o dijo...

pero hay un puente donde se comercia. Cambio marchita pasion, por calculadora sobrevaluadora!

saludos desde tu izquierda.

Anónimo dijo...

echo de menos leerte...

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